Cuando estamos sentados en una mesa de poker con amigos o “enemigos de juego” sabremos que las sensaciones que sentiremos se pueden reflejar en cierto modo en nuestra cara. Nuestras sonrisas, gestos bucales y movimiento de manos nos podrán hacer perder una mano casi ganada o perjudicar nuestro juego cuando apostamos bastante en el pozo. Pienso, luego existo El hecho de pensar en que un movimiento brusco puede ser una [ ... ]



