Al igual que las demás actividades humanas, el póquer necesita estar fundamentado sobre ciertos principios de civilidad que no deben ser alterados, ni evadidos, con el objetivo de respetar el sentido del juego. Si alguien aspira a convertirse en un buen jugador de póquer tal vez lo más importante no sea el aprendizaje de trucos y tretas, sino en primera instancia mostrar respeto y consideración hacia los compañeros de partida. [ ... ]




